Wednesday, June 29, 2011

Chequeo cruzaoooo...

El vuelo iba para Lima. Pasaba por Quito. Era un vuelo en el cuál el destino final de cada uno podía ser muy diferente. En cada parada cada uno podía conectarse al lugar que fuera. Sin embargo al lado izquierdo de él iba uno de los primos de Leonel. No podía tener más pinta de colombiano, aunque en Salvador prefería hacerse pasar por español. Era la manera más sencilla que había encontrado para evitarse muchas veces el mismo comentario. La conversación inicio desprevenidamente y de repente, como todas las conversaciones en ese tipo de circunstancias. El primo de Leonel le comenzó a hablar. Le contó varias anécdotas y le hizo el viaje más ameno, más colombiano hijueputa, como si fueran en un Bolivariano. Le advirtió que no iba a entender ni mierda, que si había estudiado portugués prácticamente había perdido la platica.
Cuando llegaron a Lima ya eran parceros de viaje. Pero la desconfianza normal de quién era ese y para que iba a Salvador siempre estaban en su mente. Al menos ya sabía que el primo de Leonel le iba a ayudar con los datos de inmigración; teléfono y dirección, pues era información que él no tenía. Que sabía que necesitaba desde antes de salir pero para él eso ya era responsabilidad del universo, del ángel de la guardia o hasta de la policía federal si no lo querían dejar pasar por no saber para donde iba. Lo más urgente estaba resuelto. Ya sabía también que en el peor de los casos, que era posible, porque el mundo de las posibilidades todo es posible, que nadie lo fuera a buscar al aeropuerto tenía a quien pedirle posada. Eso lo tranquilizaba. Que se la fueran a dar era otra cosa pero en eso no pensaba.
Después de esperar un rato en Lima tomaron el vuelo a Sao Paulo. Ya no iban más juntos. El avión estaba repleto de Made in China. Volaron la noche y llegaron de madrugada. Entró sin problemas al país y vio por última vez al primo de Leonel que se perdió en el Guarulhos. 

Tuesday, June 14, 2011

Una semana después

Hace 8 días a esta hora estaba en CLO. Ya se había chequiado. 
Ya todo era una realidad: Rich se iba!
Lo más particular era que lo único que él sabía era que se iba. Ahhh... y que volvía a los 2 meses. En verdad no tenía ningún otro dato, sabía lo que todos sabían de Salvador. Lo que todos leen en wikipedia. Primera capital que tuvo Brasil, playa, lluvia en Mayo, tal vez en Junio también, como está el clima de loco en el mundo tal vez en julio también,  más de 2 millones de personas, la mayoría negros... para él era una Cali más grande, con mar, playa y acarajé! 
De resto él no sabía nada, o si sabía algo era muy poco. No sabía donde se iba a quedar, donde iba a llegar. Le habían dicho que lo iban a esperar en el aeropuerto, pero no sabía si era verdad, mentira o chisme, no sabía quién lo iba a esperar. Tampoco tenía un plan b. El confiaba en el flujo natural (el natural flow) de las cosas. En el universo, en la luna que hoy ya está llena, en las personas que le habían dicho que todo iba a estar bien y en el mismo... ahh y obviamente en la tarjeta de crédito por si acaso la necesitaba que no fuera a estar bloqueada.
De repente llegó la hora en la que tenía que pasar los controles de seguridad y de migración para luego tomar el avión. Ahí fue cuando tuvo que hacer la primera fila del viaje. La fila parecía no acabarse porque había 2 aviones saliendo casi a la misma hora. En otras palabras había mucho tráfico aéreo, el muelle internacional estaba al borde del colapso!
A Rich ya sólo le quedaba ubicarse en su puesto y esperar que comenzara el viaje.